20 marzo 2010

A Casa das Ciencias é un edificio libre de radón

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—O radón non supón ningún risco para a saúde dos traballadores e visitantes do edificio da Casa das Ciencias, segundo teñen confirmado recentes medicións.

Ante as informacións aparecidas na prensa os días 19 e 20 de marzo de 2010, a dirección dos Museos Científicos Coruñeses quere aclarar que:

No edificio da Casa das Ciencias non hai ningún risco para a saúde dos traballadores e visitantes do museo por presenza de radón, segundo teñen confirmado medicións realizadas a primeiros de marzo de 2010 polo Laboratorio de Análise de Radiacións (LAR), da Universidade de Santiago de Compostela.

Os niveis de radón detectados son moi inferiores ao límite de
1000 Bq/m3 fixado pola Unión Europea para lugares de traballo, e por iso dicimos que a Casa das Ciencias está libre de radón. No soto do museo hai un sistema de ventilación que impide que se acumule radón, un gas radioactivo que desprenden as rochas graníticas do solo sobre o que se asenta o museo, no parque de Santa Margarida.



La Casa de las Ciencias es un edificio libre de radón

—El radón no supone ningún riesgo para la salud de los trabajadores y visitantes del edificio de la Casa de las Ciencias, según han confirmado recientes mediciones.

Ante las informaciones aparecidas en la prensa los días 19 y 20 de marzo de 2010, la dirección de los Museos Científicos Coruñeses quiere aclarar que:

En el edificio de la Casa de las Ciencias no hay ningún riesgo para la salud de los trabajadores y visitantes del museo por presencia de radón, según han confirmado mediciones realizadas a principios de marzo de 2010 por el Laboratorio de Análisis de Radiaciones (LAR), de la Universidad de Santiago de Compostela.

Los niveles de radón detectados son muy inferiores al límite de
1000 Bq/m3 fijado por la Unión Europea para lugares de trabajo, y por eso decimos que la Casa de las Ciencias está libre de radón. En el sótano del museo hay un sistema de ventilación que impide que se acumule radón, un gas radiactivo que desprenden las rocas graníticas del suelo sobre lo que se asienta el museo, en el parque de Santa Margarita.